ESTE BLOG ES PARA EXPLICAR MIS JORNADAS DE CAZA, PESCA, MOTOS Y CON LOS AMIGOS QUE LAS COMPARTO
DE FARO A CORDOBA
Con mejor cuerpo del que pensábamos después de lo tarde que fuimos a dormir, nos preparamos para el próximo asalto; nos vamos a Cordoba.
Queremos visitar la tierra de mi madre, que nunca hemos estado y ya va siendo hora.
Iniciamos la marcha dirección a Ayamonte, provincia de Huelva, donde parte la frontera con Portugal, y el dia empieza fatal. Sopla un fuerte viento de costado que nos va maltratando durante todo el trayecto hasta las salinas que hay en la frontera, condimento añadido al asfalto de Portugal,…. Uff,
Los ojos los tengo cada vez peor y el dia de hoy me los han acabado de destrozar, mas colirio y a seguir cuidándose con otro tipo de gafas.
Por fin mejoran las cosas, una vez en España. Unas autovías de maravilla son las que pisa “Marieta” y parece otra moto, son unas alfombras y encima de gratis (¡no se paga en las autopistas!), la cosa promete y después de haber pasado unos cien kilómetros iniciales malísimos, nos atrevemos con lo que sea.
Despues de un refrigerio como Dios manda, atravesamos la provincia de Sevilla sin apenas detenernos si no es para repostar, volvemos a tener un grandísimo problema: estamos rodando a unos 40º grados por la autopista y a ratos se hace insoportable.
Dudamos en detener la ruta en el pueblo de Carmona, o hacer el ultimo esfuerzo y llegar hasta Cordoba como asi elegimos.
El paisaje es precioso, campos de cereales y otros grandísimos de girasoles es lo único que nos rodea a izquierda y derecha, por delante y atrás apenas nadie. A veces creo que rodamos solos por la autopista debido al intenso calor que esta haciendo esta mañana, si vemos a alguien son los que están parados en alguna gasolinera mientras nosotros repostamos. Nos miran como si estuvieramos locos ¿?, tal vez, je, je
Pero bueno, nosotros duro y para adelante hasta que por fin entramos en Cordoba. En el primer hotel que encontramos decente y con piscina, nos hospedamos. Hacer las reservas y cambiarnos tardamos menos que el Alonso con los neumáticos, para meternos en el agua para refrescarnos.
Despues de pasar la tarde en la piscina y descansar un buen rato en la habitación, nos disponemos a visitar la ciudad.
Lo hacemos a primera hora de la noche y aparcamos la moto donde las referencias del conserje. Estamos en la zona judía junto a la Mezquita. Todo muy bien organizado y bonito, coches de caballos para los turistas, monumentos, una boda… etc, lo típico para hacer de turista en una ciudad forastera.
Escogimos una buena terraza en la zona antigua para cenar y pasar allí parte de la noche juntos. Buenos pescaitos fritos, gambas, vinitos... lo que nos va aconsejado el camarero para acabar una buena velada en Cordoba ya que estamos de vacaciones.
Es un pelin tarde cuando dejamos aparcada la moto en el hotel y estamos cansados ya que el dia ha sido largo,pero la verdad es que ha valido la pena el esfuerzo