ESTE BLOG ES PARA EXPLICAR MIS JORNADAS DE CAZA, PESCA, MOTOS Y CON LOS AMIGOS QUE LAS COMPARTO
Esta ha sido una etapa mas bien decepcionante, ya que le habiamos puesto muchas ganas e ilusion por visitar la ciudad de Lisboa. Pero hemos de reconocer que a nosotros no nos va mucho las grandes urbes ni tantisima aglomeracion de coches..... un follon que dejamos para otros. Eso si, tiene su encanto y haria falta varios dias para poder disfrutar de su estancia... tal vez en otra ocasion y de diferente manera de viajar.
Pero a groso modo resumiremos nuestro viaje.
Marchamos dejando atras la ciudad de Badajoz y pronto iniciamos nuestra andadura por tierras Portuguesas. Muchos pueblecitos que parecen poco cuidados y sobretodo el desastroso estado del firme de las carreteras. Muy peligroso por la cantidad de baches que tiene, las raices de los arboles van levantando el asfalto como si fueran grines en un campo de golf, por eso la mayoria de las personas viajan por autopista aunque es carisima, como la gasolina.
Todo el trayecto hasta Lisboa por la N4, hasta llegar a ese magnifico puente (vasco de Gama) que une Lisboa por la desenbocadura del rio, una pasada de largo y de bonito.
Despues de pasar el resto de la mañana visitando alguna cosilla destacable, abandonamos Lisboa por el otro puente (Belem) que nos devuelve rumbo a España, parandonos en un pequeño restaurante de carretera, donde por cierto, comimos de maravilla.
Ya habiamos rotos los planes de quedarnos a dormir en lisboa y por eso, aunque un pelin tarde y con calor, decidimos ir a Faro a pasar la noche.
Seguiamos "disfrutando" de esas carreteras de la N4, hasta unos cien kms. antes de Faro, donde ya mejoran hasta conectar al ultimo tramo que es autopista.
Los ultimos tramos ya son por autopista, bien cargados de coches por ser fin de semana y vacaciones. Pero nada mas entrar, nos cogemos el hotel y paramos a descansar.
Hemos pasado mucha calor y hemos andado demasiados kms. Merce esta cansada y no tenemos ni ganas de bajar a la piscina, preferimos una buena ducha y un rato de relax.
Ya mas tarde con el primer ocaso de la noche, nos decidimos a visitar Faro y buscar un rinconcillo para la cena.
Un pueblo mi bonito y con un encanto que le hace especial, mas de noche e iluminado por todo el puerto, precioso. Son dias de fiestas y hay un monton de tenderetes exponiendo sus mercancias, ropas, objetos de regalo... etc, muy bonito y todo amenizado por una chica cantando en solitario al inicio del paseo, la verdad que lo hacia de maravilla.
Escuchando su musica y viendo el pasear de un monton de curiosos igual que nosotros, nos tomamos una caipirinya y despues a cenar en una mesa del paeo. Pasamos una noche de lujo hasta que el sueño nos apreto a subir al hotel.
Mañana, mas.... rumbo a Cordoba.
jose,