ESTE BLOG ES PARA EXPLICAR MIS JORNADAS DE CAZA, PESCA, MOTOS Y CON LOS AMIGOS QUE LAS COMPARTO
Digamos que este año la inspiracion la tengo olvidada igual que a este blog, pero prefiero entrar a colgar algo cuando valga la pena y doy fe que este domingo valio la pena.
Ya viendo cercano el final de la temporada, las asistencias de cazadores de jabali cada domingo, ha ido menguando de mala manera. Unos por su juventud, otros por obligaciones familiares y alguno porque ya cazan jueves y sabados, dejando el domingo para el descanso.
Pero a los que tenemos la "suerte" de poder ir, asistimos para intentar que la colla siga y la tradicion perdure, seamos los que seamos.
Los ultimos domingos hemos cazado con seis paradas y una canilla de perros, pero con moral, ganas, y una pizca de suerte hemos conseguido tirar esto para adelante e incluso cobrarnos jabalies cada dia.
Y como no, este domingo a volver a intentarlo. Y la suerte nos sonrie ya de buen inicio por la mañana y somos once escopetas para colocar de paradas, ya que contamos con la visita de mi cuñado Josep de Argentona y dos amiguetes suyos, mas Oscar, Bravo y Simon, que hoy han podido asistir.
Un buen fuego y un mejor desayuno en Can Celis da inicio a una jornada de caza, que para mi ha sido de las mejores que he vivido como perrero, y miembro de esta colla.
Despues de consultar con el Fuster las posibles batidas, decidimos por cortar la mitad de la Granja y hacia alli montamos la caceria.
Cuatro hombres en el asfalto de San Mateu y los otros siete, camino de la Granja abajo hasta el cruce de la parada de Pedro, y como unico perrero, yo, que suelto junto a las ruinas de Can Rossa.
Todo dispuesto y suelto los perros. Dos minutos y ya laten de rastro y van en direccion al asfalto, en el km. 1 junto a los chalets de Cal Rei de Corb. Miedo me da porque parecen que se van a salir enseguida de caceria.
Por no se que motivo y en pleno empaite, (algunas perras llegue a verlas por mitad del asfalto) estan a punto de saltar junto a los chalets, pero de un manotazo encaran en direccion a las paradas de la carretera junto a la Granja. Pero no llegan a saltar en ninguna de ellas y siguen en direccion a los pinos limpios en direccion al Fuster que esta arriba en la parada de la Piedra, junto a la misma Granja.
No le quieren saltar y deciden continuar su huida en direccion al corte de la flecha (asi denominamos el corte) donde en esta ocasion, si son tiroteados por Manolo, uno de los invitados, quien consigue cobrar un marranete de unos 35 kgs. de los tres que ha podido disparar.
Yo estoy muy lejos y de todo esto apenas me entero, ya que no escucho las perras ladrar y por medio de Oscar voy recopilando las anecdotas y detalles a medida que se van produciendo.
Las perras siguen tras el resto de los jabalies sorteando las paradas hasta que por fin consiguen romper el cerco y escapar junto a las paradas de la Granja, por la parada que cubre el Fuster, sin tan siquiera poder disparar. Me llama enseguida diciendome lo sucedido para confirmar que las perras escapaban del cazadero.
Tenemos que levantar la caceria ya que como os cuento no teneiamos mas perros.
El Fuster se encarga en un principio de montar el seguimiento de las perras y la trayectoria que llevan, y los demas van siguiendo los pasos de perras y jabalies. Yo y Juan de la Burra, nos acercamos para ayudar a los invitados a sacar el marrano abatido y mirar por si ha tocado algun jabali mas, ya que dispararon a tres ejemplares.
Nos conformamos con uno (no observamos que hubiese tocado ninguno mas) y marchamos para ver como va todo por el terreno de Los Viquingos, que es por donde van las perras.
Con el gps, voy siguiendo unas perras en direccion a Can Quintana, donde no conseguimos pararlas y de golpe, ya saltaban a nuestro terreno, hacia Can Torras.
Rapidos cortamos el camino de tierra que nos lleva Als Angels, otros en Cal Moratons, y mi cuñado y yo nos metemos en el camino del Mas Montal.
Se escuchan las perras por mitad de la Castanyeda, pero no acaban de saltar las paradas que hemos montado en el camino y se van girando por bajo de mi en direccion a Can Marco del Clot, donde ya deje escucharlas.
Pero hay otros perros dentro del cazadero que no son nuestros, vienen de otras collas y ya que estamos ahi, les hacemos guardia. Al rato, escucho llegar un jabali en mi direccion y al fondo de unas encinas sucias, veo como se detiene, seguramente porque me ha olido, entonces decido disparar haber que pasa antes de que marche.
Tal y como me suponia, no acerte, y los dos perros que iban tras el me lo confirmaron cuando les vi pasar por donde estaba y no se pararon ni un solo segundo.
Pero teniamos que continuar tras nuestros perros y el gps indicaba que volvian a escapar del improvisado cerco. Vuelta a mover las paradas e intentar seguir los pasos de las perras a ver si las cortabamos de nuevo en Els Gelats.
Las horas pasaban y los compañeros iban marchando a casa, por eso mando ir a preparar el jabali que habiamos abatido por la mañana y mientras, yo solo intento recuperar alguna de las perras.
Fui a recoger la Marieta y la Pepa cerca de Can Pages y a Florentino donde le solte por la mañana, y por mediacion de un vecino de los chalets de San Mateu, a la Sara, que se le habia presentado en su casa.
Ya solo me faltaban la Faraona y la Lluna que aun seguian con el marrano de toda la mañana. De la Perla, no tenia ni idea por donde andaba, ya que marcho sola con un marrano a primera hora de la mañana y jamas supe de ella.
Mientras subia en direccion a Can Celis, el gps vuelve a darme señales de dos perras y su ubicacion me venia casi de pasada, por lo que decido asomarme a ver si las puedo recuperar. Mientras en Can Celis preparaban el marrano y fuego para comer.
Aparco coche y remolque, recojo el rifle y me dirijo en su direccion bosque a traves, ya que las dos perras estan haciendo un setting (ladrando de parado) impresionante y paso de ir a Can Celis.
Pero el barranco donde estan atrancadas perras y jabalies esta muy lejos para acceder y sucio, por lo que decido pedir ayuda ya que entrar asi, sin notificarlo a nadie es un riesgo importante, y no se debe hacer solo por el peligro que conlleva.
Jose luis y Camacho bienen en mi ayuda y les voy guiando por donde pueden entrar bien al marrano. Yo no puedo acceder por la cara de montaña en la que me encuentro y a ellos les guio mejor desde mi posicion.
La Lluna no cesa ni un segundo de ladrar. Camacho se queda haciendo parada por si acaso junto a la furgoneta y es Jose luis el que campo a traves inicia el duro trabajo de ayudar a la perra.
Poco a poco, ya que el barranco esta sucisimo, Jose luis va acercandose a la perra y mientras, los minutos van pasando sin que nada rompa la ladra de la Lluna.
Yo estoy muy nervioso por no poder ayudar y porque el jabali acabe escapando sin que el trabajo de Jose luis no sirva de nada, pero sobre la hora de reloj en la que estamos alli, una rafaga de cinco disparos me ponen los pelos de punta.
Jose luis no habla y la perra sigue ladrando. Miro por el gps y la perra apenas se ha movido. Llamo a Jose luis por la emisora para ver que ha pasado.
Algo escucho por la emisora que me confirma que esta bien y decido animarle un poco.
Otro rato de incertidumbre y otra nueva rafaga rompe la monotonia del barranco. Gritos de alegria por la emisora confirman que ha conseguido cobrar el jabali. Son mas de las cinco de la tarde.
Felicitaciones mias y de Camacho por el esfuerzo que se han pegado el y la Lluna, es lo primero que hacemos por la emisora. Entonces llamo a Juan de la burra que es el unico a parte de nosotros tres que quedamos de la colla, para que venga a ayudarnos.
Si malo ha sido cobrar el jabali, peor va a ser sacarlo de donde esta, pero decidimos hacerlo entre los cuatro y eso es lo que vamos a hacer, cueste lo que cueste.
Juan de la burra, se queda en el camino a vigilar los coches y a guiarnos para poder salir del barranco.
Llegar junto a Jose luis, para Camacho y a mi fue toda una odisea, despues llegar a los coches otra. Pero la botellita de agua para beber que le llevamos le dieron fuerzas para ello.
Jose luis y Camacho tiraban del jabali, yo llevaba el rifle de Jose luis y con el tallan abria camino. Otra hora hasta que porfin llegamos al Lada de Juan.
Nos abrazamos por el faenon, pero aun no habia acabado la jornada, faltaba pelar y arreglar el ultimo marrano, comer y buscar a la Perla que era la unica que aun no habiamos recogido.
Pero aun nos faltaban mas sorpresas por vivir.
Juan marchaba con el jabali hacia Can Celis, Jose luis volvia conmigo en mi coche y Camacho solo con su furgoneta, pero al llegar al cruce de Can Torras, la furgoneta estaba detenida sin motivo alguno.
Jose luis se acerca a ver que pasaba y vemos como a Camacho le ha entrado una bajada de azucar. Le ayudamos a pasar al asiento del acompañante para que conduzca Jose luis, pero con la mala suerte que Camacho sufre un medio desmayo cayendo de espaldas.
El susto es mayusculo, ya que al caer, tambien se ha golpeado en la cabeza. Le damos un puñado de azucar y un sorbo de agua para intentar reanimarlo, y la verdad es que hicieron un milagro.
Al llegar a Can Celis, ya estaba lo bastante recuperado como para pelar y trozear el marrano. Entre los cuatro lo hicimos todo en un periquete y despues si, a comer tranquilamente al rededor del fuego.
Fue una comida donde revivimos un maravilloso dia de caza, que como os comentaba al inicio, no pienso olvidar. Dos jabalies cobrados, el faenon de la Lluna y como no, el de Jose luis Cepas, quien se doctoro como perrero.
Espero y deseo que anecdotas como estas, sean el incio de un monton de las que quedan por vivir, señal que esta colla aun tiene cuerda para rato, pese a quien le pese.
jose.
Nota: alguna de las fotos no son de este dia.