ESTE BLOG ES PARA EXPLICAR MIS JORNADAS DE CAZA, PESCA, MOTOS Y CON LOS AMIGOS QUE LAS COMPARTO
Ya llevaba dias sin un relato sobre las batidas de caza, siempre ocupado por una u otra razon, pero la de hoy es de obligado cumplimiento como decia mi antiguo jefe de grupo Daniel.
Este sabado somos muy poquitos en el mismo lugar de siempre, once posturas y yo solo como perrero, ya que Pedrito, Santos y Lindes no han podido participar por diferentes motivos ajenos a la caceria.
Con este panorama siendo sabado, la verdad es que se te queda el cuerpo igual que la temperatura ambiente que estamos pasando en este mes de diciembre, helado y sacando motivacion y fuerzas de donde apenas quedan.
Pero alrededor de una buena fogata en Can Vinolas Vei mientras desayunamos copiosamente, vamos preparando la batida que definitivamente decido hacer ahi mismo, el barranco de Torras tal y como le tenemos denominado por la colla.
El fuste por un lado y Camacho por la zona del asfalto, son los encargados del reparto y colocacion de las paradas. Una vez recibido su ok por la emisora, damos inicio a la batida.
Yo creo que empieza a ser repetitivo el tema de las perras a la hora de ir tan rapido al encuentro de los jabalies, pero es asi.
Una vez habierto el remolque es un momento el escuchar como salen de rastro barranco abajo direcion a Can Guilla, ladrando y marcando el lugar donde seguidamente darian con los encames.
Ya al fondo del barranco apenas escucho el eco de las perras y es el Maestro quien me indica por la emisora que han saltado al barranco de Torras y ladran de parado en las camas a los marranos.
Me cuesta un mundo girar tras mis pasos y pecho arriba salgo en busca del otro barranco donde a medida que alcanzo la cima se escucha el eco del ladrido de las perras y asi ir en su ayuda.
Es un "seting" precioso, estan todas las perras abajo en el otro barranco al que medirijo haciendo una faena admirable, posiblemente solo valorada por los que tenemos, amamos y disfrutamos de nuestros perros.
Mientras, por bajo de donde almorzamos esta mañana, se escuchan disparos. Es Raul Carrillo, que nos comunica que ha acabado de abatir dos marranetes de unos treinta quilos en una parada nueva que el mismo esta acabando de pulir, todo un exito.
Con el buen resultado ya en el bolsillo, sigo mi camino en direccion a la ladra de las perras hasta conseguir colocarme encima del encame. Es en el fondo mismo de la riera, y bajo mis pies, marranos y perros enfrentados dentro de una sobaquera (hueco que el agua ha hecho en la pared) y donde se estan haciendo fuertes los marranos.
De repente, salen como un resolte dos marranos y les puedo disparar una sola vez, es todo lo mas que pude hacer en ese momento.
Pero a escasos treinta o cuarenta metros, las perras vuelven a "sitiar" de nuevo y decido saltar dentro del lecho de la riera junto a la sobaquera para poder seguir ayudarlas ya que creo que he herido alguno de los dos jabalies.
Fue tocar el suelo con los pies y de reojo ver un collar en el suelo junto a la pared de la sobaquera, el mundo se me vino encima, mi perro "nisu" habia sido atacado por los jabalies y alli se habia quedado muerto.
Un perro maravilloso que subi de cachorrito y que tantas veces habia sido enganchado tras combatir con los jabalies, pero que en esta ocasion salio derrotado, pero demostrando su pundonor y valentia.
Mientras, las perras seguian con el "seting" un poco mas arriba con uno de los marranos que llegue alcanzar del disparo, pero me quede desinflado, sin fuerzas, sin ideas, en blanco... habia vuelto a perder otro perro en esta particular guerra con los jabalies y creo que ya empiezan a ser demasiados.
Mi buen amigo Camacho tuvo que bajar desde su postura a la riera donde se encontraban marrano y perras, a escasos metros de mi a rematar el jabali, detalle que siempre le agradecere.
Con este desenlance, se decide levantar la caceria de Can Torras y asi aprovechar para recoger los dos marranos que tumbo Raul y sacar este ultimo hacia la carretera, cosa dificil por lo complicado del acceso y la suciedad del monte.
Con todos colaborando, sacamos este ultimo marrano hasta los coches y a recoger todos los perros. Tambien aparece herida "la Gitana" con una puñalada que le atraviesa toda la boca, pero en Canis la dejaron como nueva.
Despues del mal trago vivido por el fatal desenlace del "nisu" y los tres jabalies que ya teniamos abatidos parecia que el dia de caza iba a acabarse, pero decidi que no. Pasaban poco mas de las doce del medio dia y preferia seguir pisando monte para relajarme un poco.
Por ese motivo y en poco rato, se prepara la batida de Cal Bisba cerquita de nuestra barraca, y asi, alargar mas el dia.
Otra vez con el ok de las posturas doy suelta a las perras que me quedan (dos bajas anteriores) y ya que soy el unico perrero lo hago en mitad del cazadero y por el camino, que ellas ya se lo montaran a su manera y asi no tengo porque emboscarme.
Pronto la Luna los ladra en las camas y con la ayuda de las demas se organiza un bonito empait dentro del cazadero. Todo marcha rapido en direccion a las paradas y un par de disparos se escuchan arriba en la cadena de Can Moratons.
Ha sido Camacho quien ha frenado un marranete de unos cuarenta quilos a quien las perras van mordiendo mientras lo comunica por la emisora. Despues de todo, las cosas no pueden ir mejor.
Cuando consigo recoger de nuevo las perras, las encaro otr vez a las camas para ver si han quedado mas dentro, y efectivamente asi lo marca "florentino" ladrando de parado. Les cuesta arrancar y con la ayuda de un disparo al aire, arranca de nuevo otro marrano.
Mas alertas mientras recorre todas las paradas en su frenetica huida, hasta que consigue saltar el cerco y salir del cazadero. A lo lejos escucho como se va alejando el empait, pero hay que cerrar el dia y este es el momento.
Las diez personas que quedamos en la barraca nos dedicamos a preparar las partes de los cuatro jabalies abatidos y despues, esta vez en la mesa, comemos tranquilamente mientras comentamos la cantidad de incidentes vividos durante la jornada de hoy.
Luego, unos para casa y Camacho, Jose Luis y yo nos dedicamos a recuperar las perras que han escapado en el ultimo levante y se habian escapado.
Asi, a groso modo y con un nudo en la garganta, os hago este relato de la jornada de hoy porque se lo merece un perro con el que he pasado grandes momentos y que he dejado donde el queria: en Les Gavarres, rodeado de sus jabalies y asi, a su manera, acompañarnos cada vez que salgamos de batida.
Siempre te recordare, "Nisu".